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Fáciles consejos para ponerse en forma

¿Has disfrutado de una temporada llena de helados, barbacoas y vino rosado? No te preocupes, ¡el verano está hecho para esto! Los expertos LINEAVI te revelamos pequeños trucos para encontrar la línea y ponerse en forma para prepararse para el frío. ¡Verás como te sentirás mejor y te verás radiante!

Bebe mucha agua

Beber agua es la mejor manera de mantenerse hidratado. Esto también hará que te sientas lleno y además eliminarás toxinas de tu cuerpo. ¿Te cuesta beber agua frecuentemente? ¡Bebe té o agua con sabor a frutas! Haz que la botella de agua sea tu mejor amiga.

Empezar bien el día con un buen desayuno

El desayuno es la comida más importante del día. De hecho, un desayuno rico en fibra y proteínas te ayudará a empezar mejor el día, ya que activa el metabolismo a largo plazo. Una taza de batido LINEAVI es esencialmente rica en nutrientes y el desayuno perfecto.

Preparar bien las comidas

Para seguir una dieta sana y equilibrada es importante preparar las comidas en casa. Tómate tiempo por las mañanas o los domingos para preparar con antelación la comida, nada más complicado que una ensalada completa o un plato casero. ¡Te encantará darte este placer!

Aperitivos sanos a lo largo del día

En caso de tener hambre durante el día, ten preparada una barra de cereales hecha en casa. Así, recuperarás la energía y productividad. Para aumentar tu energía, prepara con antelación una mezcla de nueces y frutos secos y cómelos junto a un té. ¡Te sentirás diferente!

Duerme bien

El sueño afecta directamente a la salud y al bienestar. De hecho, el sueño ayuda a controlar las hormonas digestivas (en este caso la ghrelina, la “hormona del apetito” y la leptina, la “hormona de la saciedad”). Cuando no duermes lo suficiente, el nivel de ghrelina aumenta y disminuye el de leptina. Esto puede causar una sensación de hambre que no aparece si se ha descansado correctamente. Para mantenerse sano, es importante dormir unas 7 horas por noche.

Siguiendo estos consejos, podrás tener una dieta equilibrada y unos hábitos de vida más saludables. Además, tomando regularmente un batido LINEAVI, ¡tendrás una mente sana en un cuerpo sano!

¡Para tu bienestar!
Juliane
Tu nutricionista LINEAVI

¿Por qué los alimentos poco saludables saben tan bien? ¿No es extraño que nos guste tanto la comida poco saludable? ¿Nuestro sentido común no debería protegernos de los alimentos dañinos? ¿No deberíamos reconocer a primera vista por su olor o sabor, si un alimento es saludable o no? De hecho, una fruta dulce despierta nuestras papilas gustativas con sus beneficios.

¿La razón por la que nos gustan los alimentos azucarados?

Los productos procesados industrialmente engañan artificialmente a nuestros sentidos: a menudo estos alimentos contienen azúcares y grasas – nutrientes que no se reúnen en grandes cantidades en los productos naturales. No es sin razón que cuando nos encontramos con estos dos ingredientes en un solo producto, éste suele agradarnos. Piensa en el chocolate, el helado, los pasteles y las tartas: siempre contienen azúcares y grasas.

Un consumo elevado de azúcar es un problema.

El consumo mundial de azúcar es cada vez mayor y esto no solo aumenta la tasa de sobrepeso o obesidad, sino que también aumenta la tasa de enfermedades secundarias tales como caries, diabetes y otros trastornos metabólicos graves. En Francia, un adulto consume un promedio de 35kg de azúcar al año. Esto representa 96 gramos al día, 385 calorías y aproximadamente el 19% de la ingesta diaria de calorías. La Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo del 10%, óptimamente del 5% en la ingesta diaria de calorías.

Obviamente, el consumo excesivo de azúcar es peligroso para la salud. Teniendo en cuenta estas cifras, un francés consume casi cuatro veces más azúcar de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

¿Por qué el exceso de azúcar te hace ganar peso y acarrea enfermedades?

Cada gramo de hidrato de carbono contiene aproximadamente 4 kcal. Un gramo de grasa contiene 9 kcal. Por este motivo, durante mucho tiempo se pensó que el exceso de grasa en la dieta era la causa de que el cuerpo ganara peso. Para entender por qué el azúcar es tan malo, primero tenemos que romper un mito.

Muchas personas creen que para perder peso, es necesario reducir el número de calorías. Es una verdad a medias: no todas las calorías son iguales. La calidad de las calorías es un elemento decisivo. De hecho, hay tres características a tener en cuenta:

1. ¿Cómo satisface una caloría el hambre?
2. ¿Cuál es la probabilidad de que una caloría se transforme en grasa y se almacene en forma de grasa?
3. ¿Cuántos nutrientes contiene una caloría?

En referencia al azúcar, las respuestas a estas preguntas siempre son desalentadoras.

Los alimentos dulces no satisfacen el hambre durante mucho tiempo, se transforman muy probablemente en grasa y además contienen pocos nutrientes – son calorías “vacías”.

¿Cómo se convierte el azúcar en grasa?

El azúcar es compuesto de glucosa y fructosa por igual. La glucosa proporciona al cuerpo la energía que necesita para vivir. Del mismo modo, incita al páncreas a secretar la insulina en la sangre. La insulina se asegura de que la energía sea transportada lo antes posible donde es necesaria, es decir, en los músculos y órganos.

Sin embargo, la glucosa puede ser perjudicial si proviene de una fuente de hidratos de carbono digeribles fácilmente tales como el “azúcar de mesa”, por ejemplo, que aumenta el nivel de azúcar en la sangre de manera muy rápida. El cuerpo responde mediante la secreción de una gran cantidad de insulina, por lo que la glucosa puede ser transportada por las células más rápidamente.

A un cierto punto, las células ya no pueden absorber la energía con la suficiente rapidez. Por lo tanto, este exceso de energía se convierte en grasa en el hígado y se almacena en el tejido adiposo. Calorías “pobres” como las presentes en los azúcares industriales se convierten en grasa más fácilmente y con mayor rapidez que las calorías “buenas” presentes en las frutas y verduras.

Con las calorías de alta calidad que provienen de productos frescos, la energía es consumida, por ejemplo, juntamente con las fibras alimentarias. La fibra alimentaria ralentiza el aumento de los niveles de azúcar en la sangre para que se segregue menos insulina.

De hecho, la energía puede ser transportada lentamente a los órganos y músculos, mejorando así su conversión.

Esto no debería ser un problema si la energía que proviene del azúcar terminara en las células grasas. Una vez que la insulina disminuye en el cuerpo, se queman los recursos grasos. Sin embargo, en general no sucede porque al comer mucho azúcar se siente más rápidamente la sensación de hambre y se ingieren mas calorías de la que se necesitan.

En general, los alimentos ricos en azúcar no satisfacen por mucho tiempo y ofrecen muy pocos nutrientes para satisfacer el hambre. Con el tiempo, los niveles altos constantes de insulina pueden dar lugar a que las células del cuerpo respondan cada vez menos a la insulina.

Esto significa que el páncreas debe producir más insulina para forzar el cuerpo a absorber el azúcar en a sangre. En consecuencia, se almacena más grasa en los tejidos grasos. Al mismo tiempo, el páncreas debe trabajar mucho, y puede ser que en algún momento deje de producir insulina. Cuando esto sucede, estamos frente a una diabetes tipo 2.

Las buenas noticias

En las recomendaciones de consumo de azúcar, la Organización Mundial de la Salud no se refiere a la cantidad del azúcar natural en frutas, leche o verduras. Esto es debido a que son alimentos naturales, los carbohidratos están equilibrados para que se puedan disfrutar sin ninguna duda, pero sin embargo con moderación durante el plan LINEAVI desde la segunda fase, como en los batidos LINEAVI.

¡Por tu bienestar!
Juliane
Tu nutricionista LINEAVI